A través del grupo en Facebook, Carla Calvo me envía un mensaje en el que me realiza la siguiente consulta:

¿Por qué los perros persiguen a los gatos?

Para la respuesta he contactado con Nacho Sierra. Su respuesta es la siguiente:

Los perros persiguen a los gatos como a cualquier animal más pequeño de ellos por puro instinto de caza. El que los gatos sean sus víctimas más habituales es porque la convivencia con los felinos es más cercana (calles, parques, etc).
Los perros que conviven con gatos en sus casas pierden el instinto de caza hacia el gato con el que conviven pero no así con otros desconocidos. El instinto de caza se suscita por el movimiento de la supuesta presa y como todo instinto es automático, nace con el individuo y no necesita aprenderlo, aunque si exige maduración y desarrollo de las técnicas de caza. Es decir, un cachorro de 3 meses tiene su instinto de caza, pero lo hará peor que cuando tenga dos años.
La leyenda viene por la convivencia cercana de estos dos animales. Para un perro, un gato desconocido corriendo siempre es y será una provocación.

Mi agradecimiento por su desinteresada colaboración para la realización de este post a Nacho Sierra, uno de los expertos que más saben sobre estos animales en España. Recientemente ha publicado dos libros titulados: "Perros cómo son" y "Gatos cómo son".