Según Lewis York, en su recientemente publicado "EL MEJOR LIBRO DE PORQUÉS", nos explica que el príncipe consorte Alberto de Sajonia (1819-1861), casado con la reina Victoria I del Reino Unido, era un hombre que destacaba por su elegancia.
Siendo novios su prometida le regaló una rosa y él, que tenía fama de hombre galante y amable, se hizo un agujero en la solapa de la chaqueta que llevaba puesta para ponerse la flor. A partir de entonces hizo colocar un ojal en todas sus americanas.
Los sastres de la época enseguida pusieron de moda la idea del ojal para llevar una flor en él.
Con el tiempo ese ojal ha servido no solo para las flores sino que para llevar todo tipo de insignias o pins.
Fuente: A partir de una curiosidad ampliada, documentada e hiperenlazada, leída en el libro:
"EL MEJOR LIBRO DE PORQUÉS"
de Lewis York
Ilustración de Purificación Hernández
Editorial Montena
ISBN: 978-84-8441-426-1











2 comentarios
Me parece súper interesante tu blog
Si levantas los cuellos de una chaqueta y sacas hacia adelante las solapas, quedará cerrada como si fuese una casaca. En teoría -porque en la práctica ese botón no suele existir- habría un botón en el punto en que el ojal coincide con la otra parte de la chaqueta colocándola del modo descrito, para cerrarla del todo hasta el cuello.
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