Cornelia Africana, esposa del militar y político romano del siglo II a. C. Tiberio Sempronio Graco, se distinguía por su inteligencia, saber estar y su hospitalidad. Cierto día, durante un banquete ofrecido en su villa romana, sus invitadas le reprocharon que no luciera algunas de sus valiosas joyas. Cornelia, sin molestarse, fue en busca de sus 12 hijos y los presentó a la concurrencia diciendo:
(Fuente: A raíz de una anotación encontrada en la revista HISTORIA Y VIDA nº 486)











3 comentarios
Atinada respuesta. Lo que me pregunto es si ella al aparecer sin joyas no premeditó el que le preguntaran por ellas y su respuesta.
Es que hoy estoy un poco cínica. Perdón.
Un beso, amigo Listo.
Fantástica respuesta...fantástico post, fantástico blog...felicidades, me encantan las anécdotas de la historia...
Había leído la anécdota en el libro "La República romana", de Isaac Asimov.
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