Llegó a París con 19 años y ya por entonces era considerada la mujer más hermosa del mundo, excepto para el Marqués de Gallifet, el cual lo ponía en duda. Ella era Virginia Oldoini, condesa de Castiglione y corría el año 1856.Cuando llegó el comentario del Marqués de Gallifet a oídos de Virginia quiso demostrarle que estaba errado y lo invitó a visitarla a su mansión. Allí lo recibió completamente desnuda, tumbada en una chaise longue forrada de raso negro.
A partir de aquel momento el marqués no dejó de alabar la sublime belleza de la Castiglione.
Virginia Oldoni, utilizó sus encantos para conseguir atraer la atención de los más importantes hombres de Estado. Su primo Cavour, primer ministro del rey Víctor Manuel II de Cerdeña y el Piamonte la animó para que conquistara a Napoleón III y obtuviera información sobre el país vecino. Virginia consiguió llegar a su lecho y se ganó el apodo de “la mujer del sexo de oro imperial”.
A pesar de haber pasado por su lecho un nutrido número de amantes de importante posición social, económica y política no se aseguró una buena vejez, pues acabó viviendo y muriendo sola a la edad de 62 años en su apartamento de la Place Vendome, cuyas habitaciones estaban decoradas en negro fúnebre, las persianas bajadas y sin espejo alguno que delatase el transcurrir de los años y la perdida de belleza de su rostro.
Inmediatamente después de su muerte la policía y los servicios secretos revolvieron entre sus papeles y quemaron todas las cartas y documentos enviados por las más altas personalidades de la época: Reyes, políticos, banqueros e incluso Papas.
Fue enterrada en Père Lachaise, el cementerio monumental de París, tal y como fue ordenado por el entonces rey de Italia Humberto I.
(Fuentes: Wikipedia / Debrafinerman / Nationmaster / sociedadaugusta / meijsen)








10 comentarios
Conozco a una más bonita :)
vanidosa
La más guapa puede que no fuera, pero sí la primera Hypeadora de la historia.
Como siempre ofreciendo artículos interesantes.
Listo, que eres un listo, jejeje.
Simplemente sería la más guarrona... no la más bella. Sencillamente, pq normalmente la más bella no necesita ser la mas guarra.
La belleza es efímera, algo que esta mujer también acabó descubriendo. Interesante historia.
no conocía yo esta historia, está interesante
Lo que debió saber la buena de la condesa!
Pues habrá que ir diciendo que las mujeres no son bonitas, a ver si nos invitan a su casa y nos reciben desnudas en una chaise longue de raso negro...
Jeje, mujeres como esa sobran hoy en día, no hay más que mirar a cualqueir hora la televisión. Lo que ocurre es que hoy en día, savo excepciones como la Preysler, hay muy poca buscona con clase.
Un beso, amigo Listo.
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