Los embriones El feto poseen un sentido completo del oído, es decir, pueden diferenciar los timbres de voz y la altura del tono. Son, por ese motivo, muy superiores a los adultos. Incluso pueden filtrar y hacer desaparecer de forma gradual las frecuencias muy graves, gracias a lo cual el pequeño no sufre con los ruidos del tracto digestivo o el latido del corazón de su madre. Si no dispusiera de esta capacidad, el embrión feto sería sordo desde antes de nacer.

Post reeditado.
Según me hacen saber Armando y JR (El Blog Libre), a través de sus comentarios, la información no era del todo correcta, ya que cuando se desarrolla el sentido del oído ya se es un feto y no un embrión.
Tomo nota y rectificado queda.
Gracias!

Del libro:
¿CUANTO PESA UNA NUBE?
de IRIS HAMMELMANN
Editorial: MA NON TROPPO
ISBN: 9788496222878