
A un campo de batalla (construido con estacas, claro).
Según los entendidos, allí se celebraban los torneos y demás competiciones entre caballeros.
Se quedaba en la estacada quien perdía.
Curiosidad encontrada en la sección "Enciclopedia de Bolsillo" del suplemento DOMinical nº 266 de El Periodico de Catalunya










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