A todo el mundo le ha pasado alguna vez: la conferencia es un poco aburrida o el
viaje en tren no se acaba nunca. Uno cada vez va estando más cansado hasta que, al sentarse, se queda dormido. Entonces ocurre lo de siempre cuando pasamos del estado de vigilia al de sueño: nuestra musculatura se relaja y con ella también lo hace nuestro cuerpo. En circustancias normales, uno se acuesta para dormir y no surge ningún problema. Pero si estamos sentados o de pie, al ceder el aparato de sostén de la cabeza, ésta cae hacia delante, hacia detrás o a un lado. Esto se interpreta como un mecanismo de protección del cuerpo, ya que la posición normal del sueño es horizontal. Suele bastar con enderezar la cabeza caída para volver a ahuyentar el sueño. Sólo se mantiene ese efecto de somnolencia si se engaña al organismo a base de sostener la cabeza del durmiente o si la persona afectada adopta una postura ligeramente recostada.
Del libro:
¿CUANTO PESA UNA NUBE?
de IRIS HAMMELMANN
Editorial: MA NON TROPPO
ISBN: 9788496222878
Imagen tomada prestada del Fotomaf de Mauro A. Fuentes










3 comentarios
Mira, ¿ves? eso de la cabezada es raro que ocurra leyendo tus artículos.
Un beso, amigo Listo.
Me parece muy interesante..... Ultimamente me pasa eso más de lo normal.... :D
Interesante reportaje ;)
ME alegra que una foto mía te haya servido para ilustra el post ;) Vivan las Creative COmmmons:D
Por cierto, si puedes poner como link http://www.fotomaf.com/displayimage-2118.html mejor, en cuando subas mas fotos la dirección de arriba no valdría ;)
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