Suelen lograrse unos 20 grados más que en el exterior. Lo que mantiene caliente el iglú no es el hielo en sí, sino la bolsa de aire que queda atrapada en su interior. El hielo, por su densidad, es un magnífico aislante, así que basta con que se caliente la estancia con el calor corporal y se cierre con alguna piel la entrada para que el aire interior, que ya está caliente, no salga. Aun así, la temperatura no suele subir de los 7ºC, aunque dentro se haga fuego. El frío exterior impide que se derrita la estructura.
(Extraído de una consulta publicada en Quo )










4 comentarios
No sabes cómo me gusta el nombre de tu blog. Me encanta conocerte, gracias por pasarte por mi blog.
A que yo soy mas listo :P
Así me gusta, que la naturaleza cumpla con los consejos vigentes para el ahorro de energía, en las viviendas no hay que poner a más de 21º la calefacción.
^^
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