"Mírame a los ojos; ambos ojos a la vez"… Con estas palabras la serpiente Kaa busca desesperadamente hipnotizar a Mowgli en la película “El libro de la selva” (en el libro no, Mowgli es el único animal que Kaa no puede hipnotizar).
Pues bien, esto es algo erróneo, no el que Kaa intentase hipnotizar a Mowgli, sino que en realidad ninguna serpiente es capaz de hipnotizar a sus presas como se cree, en realidad, la mayoría ni tan siquiera pueden verlas bien.
La razón de esa mirada tan "especial" que parece estar controlando la voluntad del animal que tiene enfrente es una mucho más natural: las serpientes carecen de párpados, no pueden parpadear, lo que les obliga a mantener los ojos siempre abiertos.
Esa es también la explicación por la que las serpientes parece que siempre están despiertas y no duermen nunca, pero sí que lo hacen, pero claro, duermen con los ojos abiertos ya que al carecer de párpados no los pueden cerrar.
Otro mito es el de los “encantadores de serpientes”, tan típico en zonas como la India. También es falso que éstos hipnoticen a la serpiente. En realidad, las serpientes son sordas. Entonces ¿cómo pueden ser hipnotizadas por el sonido de una flauta?...
Las serpientes no se calman por la música de la flauta, sino por el movimiento suave del instrumento. El encantador de serpientes mueve de un lado a otro la flauta lentamente, y la serpiente sigue este movimiento con la cabeza, “en apariencia hipnotizada”, pero en realidad es la forma en que una serpiente observa mejor a un objeto en movimiento y que puede serle potencialmente peligroso. Al no percibir un peligro inmediato, el animal no ataca, pero por precaución sigue con la vista el movimiento de la flauta.

(Más información: Encarta / Cablenet)