Pues sí, aunque no lo parezca. Cuando hace calor perdemos líquido: el sudor. La superficie de la piel necesita refrigerarse continuamente, lo que incrementa el aporte sanguíneo y la transpiración –parecido a cómo se refrigera un motor–. Este incremento del flujo a la piel provoca un importante intercambio térmico que sube mucho nuestra temperatura. En ese punto, la entrada de agua extremadamente fría da lugar a su absorción prácticamente instantánea en el tubo digestivo y a su traslado inmediato a la superficie de la piel, para la refrigeración. Es decir, apenas da tiempo a que se recupere el líquido perdido.
(Extraído de una consulta publicada en Quo)








4 comentarios
Buenas,
justo ayer comenté yo también el tema del agua, pero no para saciar la sed. Tu comentario de hoy me trae a la memoria un capítulo de Campeones (sí lo sé...) en el que la madre de uno de los chicos le daba té de un termo casi caliente después del entrenamiento para saciar la sed.
Un saludo
PAZ
JAAC
http://hayqueapuntarlo.blogspot.com
Mira esto si que lo sabía, no porque lo supiese a ciencia cierta, si no por experiencia propia.. :-D.. .
Un besito!
Siempre se aprende algo nuevo. Gracias
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