Debido a que dan varios cientos de aletadas por segundo. El ala de por si es una lámina vibrante, que oscila con suficiente frecuencia, como para engendrar sonidos de un tono determinado.
Con ayuda de la cámara lenta se consiguió precisar que cada insecto mueve las alas a una frecuencia casi invariable, para regular su vuelo, los insectos varían únicamente la amplitud de las aletadas y la inclinación de sus alas. El número de aletadas por segundo aumenta exclusivamente a causa del frio. Por eso, el tono del sonido, que emiten los insectos cuando vuelan, permanece invariable. Así, la mosca vulgar da 352 aletadas por segundo, el abejorro: 220, la abeja: 440 y los mosquitos entre 500 y 600.

Extraído del libro: Fisiquotidianía de Cayetano Gutiérrez Pérez (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química) con expresa autorización del autor.

La presentación en Barcelona del libro FisiQuotidianía sera realizada por Alfred (autor del blog “Ya está el listo que todo lo sabe”) y Cayetano Gutiérrez Pérez, autor del libro y Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química.
Dicha presentación tendrá lugar el próximo sábado 29 de Septiembre a las 19 horas en la Fnac de Diagonal Mar de Barcelona