En el año 800 a.C., los griegos extraían un imán natural, calamita, en la provincia de Magnesia (hoy parte de Turquía), de donde proviene la palabra magneto. Los antiguos chinos usaban imanes hace 2.000 años. Griegos y chinos sabían que la calamita, un tipo de hierro conocido como magnetita, posee una fuerza notable, y que dos piezas que se acercan se juntan repentinamente, cambiando en ocasiones de posición para mantenerse unidas.
Los chinos descubrieron que un fragmento de calamita que se mueva dentro de un círculo, siempre apuntará en una dirección determinada. Es probable que hayan hecho la primera brújula en el siglo I d.C. al balancear un trozo de ...
Sigue leyendo... ¿Por qué la aguja de una brújula apunta siempre al norte?











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