Para reparar una cantimplora metalica que se ha deformado por un golpe debemos llenar ésta de agua y acto seguido meterla bien cerrada en el congelador.
Esto hará que el aumento de volumen producido al congelarse el agua, ejerza una presión que provocará una fuerza, cuyo efecto devolverá a la cantimplora su forma original.

Extraído del libro: Fisiquotidianía de Cayetano Gutiérrez Pérez (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química) con expresa autorización del autor.