La tradición de lanzar arroz a los recién casados proviene de Oriente. Allí el grano de arroz es símbolo de prosperidad y fertilidad, por lo que, al finalizar la ceremonia, se les desea a los contrayentes un futuro lleno de prosperidad e hijos.

Un Precepto chino dice:

(…)"Qué tengáis tanta prosperidad como para poder repartir arroz en todos los días de vuestra vida. Que os sobre para poder dar a los que no tienen".
"Que poseáis tanto arroz como para poder tener un gran número de hijos"(…)

En las bodas del antiguo Imperio Romano al llegar la medianoche a los novios se les lanzaban nueces que al rebotar sobre la piedra del asfaltado producían gran estruendo.
En las islas Célebes (Indonesia) se cree que, si no se soborna el alma del novio con una ducha de arroz, se escapará volando después de la boda y jamás regresará.

En respuesta a una pregunta
realizada vía e-mail por Ana Belén López

(Fuentes y más información: Funversion
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Aunmas / Bodas.org / Atenea-Nike )