Su velocidad aumenta progresivamente, hasta que la fuerza de rozamiento ofrecida por el aire se equipara con el peso. A partir de ese momento, adquiere una velocidad constante (denominada velocidad limite o terminal), cuyo valor depende del tamaño de la gota.

Cuanto más gorda sea, más rápidamente cae. Así, una gota de una décima de milímetro de diámetro alcanza una velocidad límite de ....

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