Un sistema de sujeción automática permite a las aves dormir en las ramas, sin riesgo de perder el equilibrio y precipitarse al suelo. Cuando el ave se detiene en una rama y flexiona la parte posterior de la planta del pie, el tendón flexor hace que lo dedos se replieguen y se aferren fuertemente a la superficie. Al despertar, el ave salta de la rama tras liberar el mecanismo de sujeción.
Extraído del libro: Fisiquotidianía de Cayetano Gutiérrez Pérez (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química) con expresa autorización del autor.
Extraído del libro: Fisiquotidianía de 







4 comentarios
sabes donde lo puedo comprar?
mi niño se cae cada dos por tres de la cama
jajajaja muy bueno el comentario de Pablo... ;-)
Es que la Naturaleza los creó privilegiados en todo sentido. un beso Listín
Y no sólo duerme sobre una rama, lo hacen con una sóla pata que es más difícil.
Leo todo lo que escribes aunque no suelo dejar mis comentarios, procuraré hacerlo en lo sucesivo.
Me gusta tu bitácora.
Saludos
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