
Su origen se remonta al Antiguo Egipto. Por entonces, cuando alguien fallecía se contrataba a unas mujeres para que llorasen e hiciesen público el lamento y dolor de la familia. Éstas eran llamadas las “plañideras. Cuanto más importante o acaudalado era el finado más plañideras acudían al funeral.
La manera en que manifestaban el dolor era variada: a través de lamentos, (que podían adoptar incluso la forma de gritos estentóreos y descontrolados), dándose golpes en el pecho, (el cual a veces dejaban al descubierto), echándose tierra sobre la cara, cabeza y cuerpo, (tratando con ello de ocultar la presumible belleza externa), o tirarse con energía de los cabellos, (despeinándolos, o incluso arrancándolos); es decir, en conjunto manifestando una conducta que diera sentida cuenta del profundo dolor que implicaba la pérdida de un ser querido, a través de un comportamiento claramente atípico y alejado del estado sosegado y tranquilo que era normal en la vida cotidiana.
Iban vestidas con una túnica de color gris-azulado, que era el color que se utilizaba para demostrar dolor o duelo.
Más información en: Arqueoegipto
Este post fue elegido por “ELPAÍS.COM” para publicarlo en su “BLOG DE BLOGGERS” y así dar a conocer el blog “Ya está el listo que todo lo sabe” entre sus lectores.








12 comentarios
"Su origen se remonta al Antiguo Egipto. Por entonces, cuando alguien fallecía se contrataba a unas mujeres para que llorasen e hiciesen público el lamento y dolor de la familia. Éstas eran llamadas las “plañideras. Cuanto más importante o acaudalado era el finado más plañideras acudían al funeral. La manera en que manifestaban el dolor era variada."
Y todavia quedan plañideras en muchos pueblos de España.
Buenos dias chico listo
Siempre me han interesado "las plañideras". Supongo que algo de morboso habrá en mi interés, pero me llama la atención esa "profesión".
Gracias a tu artículo y posterior comentario ya sé algo más.
Un beso, amigo listo.
Lo de la muerte en los ambientes rurales da para libros enteros. Desde aquellos pueblos en los que un coche con megafonía anuncia por las calles de la localidad la muerte de algún vecino, hasta los auténticos actos sociales en casa del difunto, estando de cuerpo presente, con unos ágapes que ya los quisieran para sí muchas recepciones diplomáticas, incluyendo risas y buen ambiente (si el finado era alguien mayor o su muerte un descanso). Un funeral es una de las pocas cosas que más moviliza a la tercera edad.
Yo, personalmente (será por el apellido), prefiero las bodas.
Buen post.
Bueno, iluminas, como siempre, mi cerebro en sombras. Discúlpame lo autoreferencial pero, debo decirte, amigo querido Yelqtls, que no he leído jamás descripción más exacta de mi madre. Ella era una plañidera al revés. No lloraba a los muertos. Les gritaba a los vivos."...un comportamiento claramente atípico y alejado del estado sosegado y tranquilo que era normal en la vida cotidiana." Por dios, que se me puso la piel de gallina. Exactamente, ella era así.Si el ser plañidera fuera un oficio pago, mamá se hubiera convertido en un Donald Trump femenino.
¿Mejor blog de la semana el tuyo? Bravo! Estás con todo y te lo recontramerecés por toda la tarea que hacés aquí. y por tu generosidad. Un fuerte abrazo!
Aqui en Galiza, eran muy avituales, tiempos a... que te queria comentar yo amigo? hoy no podre votarte, mi cuenta en 20 blogs no me hace caso, si se soluciona, cuenta con mi voto , si no,,,a ver que pasa :(
Hasta el año pasado no sabía qué eran las plañideras, pero hasta hoy no supe que su origen era egipcio.
La verdad es que era una profesión de lo más curiosa (e hipócrita).
Feliz lunes!
Voto #511
pues ya no necesito plañideras la cosa a sido posible :)
Construirían pirámides pero estaban como una puta cabra. Como siempre es genial meterse en tu blog y acostarse aprendiendo algo nuevo. Saludos!
Que tardemos tod@s mucho en conocer a las "plañideras" y al "dia de los alagos".
Saludos.
Buena historia, si señor, pero a mi que no me llamen para eso, quita quita, que para llorar y estirarse del pelo no me esperen.
mi madre me comentó alguna vez que una tía hizo de plañídera...pero, acá se les denominaba lloronas... Ya sé de donde vienen mis raíces. claro q yo, no solamente lloro en los funerales..
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