Por sorprendente que parezca, lo de ir uniformado al cole empezó en los colegios públicos como una medida para devolver la disciplina a las aulas. En el siglo XVIII, las escuelas inglesas se habían convertido en lugares anárquicos y peligrosos, lo que hizo que las familias con recursos pasaran a educar a sus hijos en sus casas hasta su entrada en la Universidad. Introducir el uniforme escolar fue una de las medidas diseñadas para sustituir el caos por el orden, junto a otras como los juegos obligatorios y la ampliación de los planes de estudios. Desde Inglaterra se extendió a otros países, y se exportó a las colonias británicas, sin tener en cuentas las peculiariedades climáticas de algunas zonas.

(Fuente: Quo)