Antiguamente, en el ámbito militar, el soldado que ejecutaba el tambor mayor del regimiento llevaba un largo bastón, con el puño de plata, al que se llamaba "porra".
Por lo general, este bastón era clavado en un lugar alejado del campamento y señalaba el lugar al que debÃa acudir el soldado que era castigado con arresto: "Vaya usted a la porra", le gritaba el oficial y el soldado, efectivamente, se dirigÃa a ese lugar y permanecÃa allà durante el tiempo que se mantenÃa el castigo.
Posteriormente, fue cambiada la forma de castigo, pero la expresión mandar a la porra quedó en el uso del lenguaje del pueblo con un matiz netamente despectivo.
(Fuente: Profesor Esteban Giménez)








2 comentarios
jajaja No lo sabÃa.. Me encanta todo lo que nos enseñas... Un besito!!
Yo lei en un libro de Carlos Fisas, que la porra la ponian junto a las tiendas de los mandos, y era alli donde se enviaban a los soldados que habian cometido alguna falta.
De todas maneras en una historia curiosas.
Felicidades por la bitárcora.
Los comentarios están cerrados