La Marquesa de Saint-Pierre estaba en una reunión donde se decía que el Mariscal de Richelieu había tenido muchas mujeres sin jamás haber amado a ninguna.

-"¡Sin amar! Eso se dice rápido" -respondió ella- "Sé de una mujer por la que él volvió de trescientas leguas..."

Y narró la historia en tercera persona, y, en el calor de su narración, concluyó:

-"La llevó a la cama con una violencia increíble, y allí pasamos tres días."