El invento es de goma o silicona, reutilizable, dura 10 años y se comercializa a través de Internet


Internet se ha convertido en un gran bazar en el que se puede encontrar de todo. Si uno abre una cuenta de correo electrónico, se da una vuelta por la red y deja rastro de sus datos, pronto estarán llegado a su e-mail desde anuncios de agencias de viaje con precios increíbles, hasta ofertas de alargamiento de pene, pasando por falsificaciones de títulos universitarios.
Uno de los productos más curiosos que se venden 'online' es un tampón ecológico: varias empresas electrónicas (www.thekeeper.com y www.mooncup.co.uk) ya lo están comercializando. De goma o silicona, en lugar del contaminante plástico de los tampones tradicionales que habitualmente se encuentran en los supermercados, recoge la sangre de la menstruación en lugar absorberla y, si se limpia y se mantiene una correcta higienización, puede ser utilizado durante unos diez años.
“Sólo le encuentro ventajas: hace cuatro meses que comencé a utilizarlo y, aunque tengo que reconocer que me costó acostumbrame un poco, se lo recomiendo a todo el mundo”, afirma Maria Josep Cascant, una joven estudiante española residente en la ciudad inglesa de Brighton. Como apunta Maria, este tipo de tampones son mucho más respetuosos con el medio ambiente, no están fabricados con elementos químicos y son reutilizables, de forma que no se han de desechar cada vez que se utilizan y se evita así perjudicar al medio ambiente.
Ideológico

Tampón ecológico, pero ¿por qué también ideológico? “Si bien es cierto que al principio te cuesta un poco acostumbrarte, el uso de este tipo de tampón te obliga a conocer tu cuerpo y a familiarizarte con tu sangre menstrual, lo que es enriquecedor y favorece la naturalización de un tema que parece tabú: muchas mujeres susurran cuando están pidiendo un tampón o compresa a una amiga, ¿por qué?”, se pregunta extrañada Maria.

El tampón ecológico permite a la mujer conocer mejor su cuerpo y habituarse a vivir con la sangre que segrega. Es decir, de alguna manera, naturaliza la menstruación, un tema de conversación que provoca rubor en no pocas mujeres. No en vano, Maria accedió al tampón ecológico a través de la revista feminista belga Scum Girrrls. ¿Más razones para pasarse a este tampón? No aumentar la cuenta de beneficios de las grandes empresas de higiene femenina, que además comercializan sus productos de una manera banal y sexista, ahorrar dinero y utilizar un tampón ideado por mujeres para mujeres.
Pero no todas lo ven tan claro. Es el caso de Mireia Fernández, una joven actriz barcelonesa: “Primero, no todas las mujeres tienen la misma cantidad de flujo: no sé si todas podríamos usar ese tipo de tampón. Segundo, yo no tengo tiempo para estar yendo cada dos por tres al lavabo y limpiar el tampón reutilizable. Además y habiendo tantas cosas contaminantes en este mundo, no sé por qué se tienen que fijar en algo tan personal”.
El uso de este tipo de tampón tiene cierta difusión en EEUU e Reino Unido, pero en nuestro país todavía es muy poco conocido. Quizá antes tenga que aumentar el número de usuarios de Internet, la sensibilidad ecologista y el peso de las ideas a la hora de tomar las decisiones cotidianas.
(Fuente: diarioadn.com)