El caballo del emperador romano Calígula (12-41 dC) se llamaba "Incitatus", (traducido del latín, Impetuoso), y parece ser que era de origen hispano (en esa época se importaban a Roma unos 10.000 caballos anuales). Era tal la devoción que sentía Calígula por su equino que mandó construir para él una caballeriza de mármol, un pesebre de marfil y más tarde una casa-palacio con jardines y 18 sirvientes y mobiliario de lujo para que recibiese a las personas que le mandaba como invitados. Dormía con mantas de color púrpura (el tinte más caro en la Antigua Roma, reservado a la familia imperial) y llevaba collares de piedras preciosas.
Calígula otorgó a Incitatus el título de Cónsul.
Incitatus era un caballo de carreras y como tal participaba en las competiciones celebradas en el hipódromo de Roma. La noche anterior a una competición, el emperador dormía junto al animal y se decretaba un silencio general que nadie podía violar en toda la ciudad bajo pena de muerte, con el fin de que el caballo descansase correctamente. Al parecer, Incitatus sólo perdió una carrera en su vida, tras la cual Calígula ordenó al verdugo que matase lentamente al jinete del caballo ganador para asegurarse de que sufriera.
(Fuentes: wikipedia.org - zigomorfa.com)