Las arañas macho prefieren aparearse con las hembras "gorditas", pequeñas y vírgenes porque además de ser "las mejores" compañeras sexuales son las menos peligrosas, porque hay menos riesgo de que sean devorados cuando copulan.
Así lo ha asegurado Jordi Moya, responsable de la Estación Experimental de Zonas Aridas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha subrayado también "el gran coste" que tienen que afrontar las arañas macho durante el apareamiento al correr el "serio riesgo" de ser devorados por las hembras.
Para evitar ese grave peligro, los machos buscan a hembras que sean vírgenes, ya que son las "más receptivas" a realizar el acto sexual; "gorditas", porque muestran una menor voracidad, y pequeñas, al ser más inofensivas.
Moya pronunciará hoy una conferencia sobre este asunto en Cosmocaixa, que ha titulado "De cómo Romeo encuentra a Julieta y evita caer en sus fauces" porque las arañas macho "trepan" para encontrar a la hembra "como Romeo a Julieta".
De hecho, las arañas macho son considerablemente más pequeñas que las hembras para ascender mejor hacia ellas y también para huir con mayor facilidad.
Esta situación ha provocado el desarrollo de un sistema de señales entre machos y hembras, en el que ellos comprueban la disposición al apareamiento a través de las feromonas que ellas dejan tanto en el suelo como en su tela para que sean dispersadas por el viento.
La información que aportan las hembras en esas feromonas, sobre todo la que se refiere a su virginidad, siempre es "honesta", pese a que podrían utilizarla para engañar al macho y devorarlo con la excusa del apareamiento.
Para Moya, es "bastante raro" que se produzca este engaño, aunque lo ha comprobado en todos los ejemplares de tarántula mediterránea que ha estudiado, en la que el porcentaje de machos devorados durante el apareamiento asciende al 10 por ciento.
Además, en su investigación sobre esta especie,ha apreciado el uso de otras señales para el apareamiento, denominadas de amplificación, que son unas bandas de color negro y naranja que tienen las hembras en sus patas y que poseen una correlación directa con su tamaño.
(Fuente: EFE)











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