A través del crowdfunding, el artista gráfico y diseñador de origen sueco, Viktor Hertz se ha propuesto reunir el capital suficiente para poder imprimir y comercializar una serie de pictogramas que resumen las carreras musicales un puñado de grandes cantantes y bandas de rock.
Hasta el momento sólo ha realizado ocho pósters de los siguientes artistas: David Bowie, Bob Dylan, The Rolling Stones, Iggy Pop, The Beatles, Bruce Springsteen, Johnny Cash y Elvis Presley, y en los que se puede ver toda la carrera musical de cada uno de ellos a través de diferentes pictogramas.
Hertz ha utilizado para realizar los ocho pósters un total de 234 pictogramas, los cuales han sido tomados de la web The Noun Project, una extensa base de datos creada a través de la incorporación de nuevos signos que realizan diseñadores de todo el mundo.
Centenares son las películas que nos podemos encontrar que, por un motivo u otro, le están dando una patada a las leyes más elementales de la física.
Multitud de films que, para hacer más atractivo su argumento, no tienen en cuenta que un acto determinado que se produce durante la acción sería imposible llevar a cabo en la vida real.
Los guionistas deberían tener asesores científicos que les dijesen qué es posible y que no, pero claro, quizás la película perdería efectividad y quedaría muy poco visual si en un momento dado en un film como ‘La Guerra de las Galaxias” no viésemos esas espectaculares explosiones en el espacio, porque en realidad no podrían producirse, debido a la falta de oxigeno y por lo tanto sería imposible la combustión. O las vistosas ‘espadas laser’ serían totalmente imposibles, debido a que su luz es invisible y sólo es visible al chocar contra un cuerpo.
Y como estos dos ejemplos podemos encontrarnos un buen número de casos de taquilleras películas que incurren en graves errores científicos.
Mi buen amigo y divulgador científico, Cayetano Gutiérrez Pérez (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química, autor del libro FisiQuotidianía) lleva varios años recopilando información acerca de los múltiples errores científicos que podemos encontrar en las películas. El pasado fin de semana, Piergiorgio M. Sandri publicó en el suplemento de La Vanguardia un interesantísimo artículo recogiendo algunas de las inexactitudes científicas más frecuentes en el cine. Os recomiendo su lectura a través del siguiente enlace: http://bit.ly/zgMN4m
Para ir haciendo boca, aquí os dejo unos cuanto ejemplos con los fallos más frecuentes y un vídeo con la participación de Cayetano Gutiérrez en el programa “Lo que hay que ver” de la televisión autonómica murciana.
Animales, gigantes y enanos Según la ley cuadrado-cúbica ya establecida por Galileo, los seres vivos no pueden tener tamaños desproporcionados. Es decir que una hormiga gigante no podría sostener su peso con sus patas, por mucho que se hayan estirado. Así como un elefante enano se arrastraría y no podría caminar debido a su peso. El cálculo tiene en cuenta la fuerza de gravedad terrestre. (En la foto, King Kong, en su versión de 1933)
Sonido en el espacio Es el lugar más silencioso. No hay materia, por lo tanto el sonido no se transmite. Las películas con escenas rodadas fuera de las naves espaciales deberían ser mudas. (Arriba, 2001: una odisea del espacio, una de las pocas películas que respetó la consigna)
Explosiones en el espacio No hay oxígeno, no hay combustión. Es imposible que haya llamas o fuego
La fuerza de gravedad En la Luna es más baja que en la Tierra y, en los meteoritos, más aún. Los protagonistas deberían estar saltando en todas las escenas. Si el astronauta se quitara el traje moriría asfixiado, congelado o achicharrado, pero no explotarían sus órganos (como ocurre en Desafío total)
Las balas que tumban No hay razón para creer que las balas puedan causar un desplazamiento hacia atrás (Matrix). Su energía cinética es demasiado baja, con lo que, como mucho, el sujeto caerá atrás sin mover los pies del suelo. Tampoco las balas hacen chispas cuando chocan
Mutaciones genéticas Aviso a los hombres mutantes: se puede alterar el ADN de una célula, pero no el de una persona en su totalidad. (A la izquierda un fotograma de Alien: resurreción)
Deshielo del polo Sur Aunque se derritiera por completo, tardaría años en subir el nivel del agua (a diferencia de lo que ocurre en El día de mañana)
Coches que explotan al chocar ¿Usted ha visto muchos? ¿A que no? Es altamente improbable que esto ocurra, incluso a... Bruce Willis
Las naves espaciales No pueden hacer piruetas ni tener inercia o beneficios aerodinámicos… porque no hay materia en el universo celeste (Star Trek)
Viajar más rápido que la luz Aunque investigaciones científicas están viendo si existen partículas capaces de hacerlo, no hay pruebas. (Superman... ¡sí lo hacía!)
A través del grupo en Facebook de este blog, José Miguel Sebastián me envía un email en el que me plantea la siguientes cuestiones: ¿Cómo saben los especialistas de que color era la piel de las distintas especies de dinosaurios, si sólo han llegado hasta nosotros fósiles y huesos de los mismos?. ¿Es un convencionalismo aceptado por todo el mundo en general, o existen motivos racionales para creer en las franjas características o los colores llamativos de algunos de ellos?.
La verdad es que, a día de hoy, no se sabe de que color era la piel de los dinosaurios. A través de fósiles encontrados se ha podido interpretar como era su piel, la textura, rugosidad, si tenían franjas... pero no su color.
Con los años de investigación, el paleontólogo de la Universidad de Montana y asesor en la saga de películas "Parque Jurasico", Jack Horner, determinó que muy probablemente la piel de los dinosaurios fues...
Al llegar las Navidades los diferentes Presidentes, Primeros Ministros, Reyes, Papas e incluso Dictadores del mundo ofrecen a la población su institucional “Mensaje Navideño”. Hoy en día se utilizan los múltiples canales multimedia de los que disponemos y nos llegan tanto a través de prensa escrita como por Televisión, Radio o Internet. Hay varios “orígenes” para “el primer mensaje de Navidad” por parte de un mandatario, pero...
Hubo un tiempo en el que al llegar estas fechas era muy frecuente enviar y recibir tarjetas navideñas para felicitar las fiestas. Con las nuevas tecnologías esta tradición se va perdiendo y el volumen de envíos de tarjetas postales en navidad ha descendido estrepitosamente. Hoy en día es común felicitarse las fiestas a través de mensajes sms, e-mails o postales virtuales a través de Internet. Pero las tarjetas navideñas tienen un origen y estas fueron inventadas por sir Henry Cole, quien en el año 1843 encargó a John Calcott Horsley, un amigo pintor, que le dibujara y pintara una escena navideña, que luego mandaría a reproducir en una imprenta, para después escribirle unos breves deseos de felicidad, firmarlas y enviarlas a los amigos y familiares. Horsley hizo 1.000 tarjetas y, las que no utilizó Cole, las vendió a un chelín cada una. Eran unos grabados coloreados a mano que representaban una familia que brindaba por sus amigos ausentes. La imagen fue criticada por muchos puritanos, que decían que fomentaba la bebida. En 1862 se empezaron a imprimir tarjetas navideñas de serie, que fueron un éxito inmediato. En 1893 la costumbre recibió la confirmación real cuando la Reina Victoria encargó 1.000 tarjetas a una imprenta británica.