La Coctelera

Categoría: Anecdotario

19 Abril 2011

Últimas entradas publicadas en 'El Anecdotario de Alfred' (www.anecdotas.com.es)

La mejor recopilación de las anécdotas más curiosas y divertidas de la historia

21 Abril 2009

Algunas curiosidades de la Historia

-  La era más dorada de la medicina
En siglos pasados, el oro era recetado como medicina. La gente pudiente masticaba láminas de oro y era añadido a las comidas en forma de polvo, como si fuera un condimento. Por ejemplo, los alquimistas del rey francés Luis XII (1601-1643) le hacían beber gran cantidad de oro líquido para enderezar su maltrecha salud.

- ¡Qué muerte más tonta!
Muchos personajes famosos han perdido la vida en condiciones y situaciones tan extrañas como inverosímiles. Ésta es una selección:
- Enrique I de Castilla: murió de una pedrada jugando con sus amigos.
- Arquímedes: un soldado romano le atravesó con su espada al ser recriminado insistentemente por el sabio griego para que no pisara unos dibujos científicos que había hecho en la playa.
- Jean Baptiste Lully, compositor francés: falleció por una gangrena al clavarse la batuta en el pie.
- Alejandro I de Grecia: su mascota, un mono, le propinó un mordisco y le contagió la rabia.
- Francis Bacon, filósofo y escritor inglés: falleció de frío mientras rellenaba con nieve de las montañas el interior del cuerpo de una gallina muerta, para un experimento sobre la conservación de los alimentos.
- Agatocles, tirano de Siracusa: se atragantó con un palillo.
- Esquilo, dramaturgo griego: murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
- Isadora Duncan, bailarina estadounidense: murió por una fractura en las cervicales debida a que su echarpe se enganchó en las ruedas del coche en el que acababa de subir.
- Maximiliano de Austria: una indigestión de melones le quitó la vida.
- Allan Pinkerton, fundador de la agencia americana de detectives que lleva su nombre: murió por una gangrena tras morderse la lengua.

- Un fideo con talento
En sus primeras incursiones cinematográficas, Archibald Leach fue rechazado en numerosas ocasiones por ser demasiado delgado. Años después fue contratado por 450 dólares semanales y se le cambió el nombre por el de Cary Grant.

- Bill, el vil cazador
El famoso Búfalo Bill presumía de haber abatido 4.862 bisontes en una sola temporada de caza.

- Los Marx, más atómicos aún
Los hermanos Marx, además de cómicos, fueron unos inventores: patentaron un sistema de alarma de los latidos del corazón para llevar en la muñeca. Y en los años cuarenta, Zeppo cofundó una compañía que construía un componente de los bombarderos destinados a lanzar bombas atómicas sobre Japón.

- Pancho el amoroso
El líder revolucionario mexicano Pancho Villa (1878-1923) visitaba hasta 5 novias en un día, según aseguraba su chófer Juan Carlos Caballero.

-¡Decid pataaaaaaaataaaaaaaaa!
En las primeras fotografías, las personas tenían que estar quietas hasta 15 minutos para que no salieran movidas. Los fotógrafos de mediados del siglo XIX disponían de unos bastidores especiales para que la gente apoyara la cabeza.

-  Una pareja difícil de separar
Félix Faure (1841-1899), sexto presidente de la III República francesa, murió mientras fornicaba en un prostíbulo de París. La joven sufrió un terrible shock y se dice que los médicos tuvieron que separarlos de una forma radical: seccionaron quirúrgicamente el pene del presidente.

-  El dictador hormonado
Para mantener la virilidad de Adolf Hitler, su médico personal, Theodore Morell, le inyectaba un compuesto que contenía hormonas de testículos de animales machacados.

- El amante acusador
Una de las crueles excentricidades de Cayo Julio César Calígula consistía en obligar a las mujeres casadas de la corte a mantener relaciones sexuales con él, para luego acusarlas de adulterio e iniciar el divorcio en nombre del mancillado.

(Fuente: Revista Muy Interesante)

14 Abril 2009

Algunas curiosidades de científicos

Desde 1687 a 1690 Isaac Newton fue miembro del Parlamento británico en representación de la Universidad de Cambridge. Durante el tiempo que ostentó el cargo sólo pidió la palabra en una ocasión y dijo lo siguiente:

"Propongo cerrar esa ventana porque aquí hace un frío considerable."

 


 

 

De visita al ginecólogo.

A principio del siglo XIX, los médicos mostraban un gran pudor cuando tenían que tratar las enfermedades genitales de la mujer. En el examen ginecológico sólo se realizaba una palpación, y en 1870 el doctor William Goodell, del dispensario del hospital de la Universidad de Pennsylvania, llegó a recomendar a sus estudiantes que fijasen sus ojos en el techo mientras exploraban la vagina.

 


 

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1 Abril 2009

Jimmy Carter y los neutrinos solares

El físico Frank Press fue consejero científico del presidente estadounidense Jimmy Carter.

Una mañana, cuando estaba en su despacho, fue llamado por el presidente, que había leído en el periódico el siguiente titular: Llegan del Sol menos neutrinos de los esperados.

Profundamente alarmado, Carter le pregunto:

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26 Febrero 2009

Ide vê-la, Dionisio

Odivelas es una ciudad portuguesa del Distrito de Lisboa, casi (podríamos decir) que un barrio del mismo Lisboa. Pero en la Edad Media era una pequeña aldea con alguna que otra mansión noble.

En una de ellas residía una amante del rey Dionisio I de Portugal (1261-1325). La esposa de éste, Isabel de Aragón (más tarde conocida como la Reina Santa) sabía los verdaderos motivos que llevaban a su esposo hasta el lugar.

Se cuenta que cada vez que lo veía partir se despedía de él repitiendo la frase "ide vê-la" (id a verla), lo que dio lugar al actual topónimo de Odivelas.

(A raíz de un apunte visto en la Revista Historia y Vida nº 491 y ampliado con anotaciones e hiperenlaces de la Wikipedia)

23 Febrero 2009

La envidiable posición de Nubar Gulbenkian

Nubar Gulbenkian destacó como magnate del petroleo y multimillonario, pero sobretodo por ser un personaje de lo más excéntrico.

De muy joven fue contratado por su padre como trabajador no remunerado. Cierto día demandó a la empresa por 10 millones de dólares y todo por que no habían querido abonarle los 4,50$ que había pagado en la cafetería al tenerse que quedar a comer al realizar horas extras.

Una de las frases lapidarias que dijo y quedó para la posteridad fue: "El número ideal de comensales para una cena es dos; yo y un buen camarero"

Pero el súmmun de la excentricidad fue en aquella ocasión en la que rellenando un formulario, al llegar a la casilla que le preguntaba "Posición en la vida" ("Position in life), sin inmutarse contestó: "envidiable"

(Más información sobre Nubar Gulbenkian: wikipedia)

16 Febrero 2009

Balas como Moscas

La Guerra de los Siete Años fue una serie de conflictos internacionales desarrollados entre 1756 y 1763, para establecer el control sobre Silesia y por la supremacía colonial en América del Norte e India. Tomaron parte por un lado Prusia, Hannover y Gran Bretaña, junto a sus colonias americanas y su aliado Portugal tiempo más tarde; y por otra parte Sajonia, Austria, Francia, Rusia, Suecia y España, esta última a partir de 1761.
Un día, los austriacos lanzaron un terrible ataque que desbarató por completo las filas lideradas por Federico el Grande.
Las balas silbaban con tanta insistencia en torno al rey de Prusia que uno de sus generales, Serbelloni, intentó calmarlo diciéndole:

-“Tranquilo señor, ¡solo son moscas!”

Pero el monarca le matizó:

-“Sí, pero éstas son de las que pican”.

(A raíz de un apunte visto en la Revista Historia y Vida nº 491 y ampliado con anotaciones e hiperenlaces de la Wikipedia)

9 Febrero 2009

¿En qué quedamos ganamos o perdemos?

Cuando en 1968, la Casa Blanca hizo correr la voz de que Estados Unidos estaba a punto de ganar la Guerra de Vietnam, el periodista Gene Roberts no tardó en demostrar lo inestable de aquella afirmación.
El cronista de The New York Times le preguntó a un miembro de la CIA destinado al sudeste asiático:

-"¿Es cierto que vamos a ganar la guerra?".

-"Hay seis buenas razones para pensar que así es", le respondió el funcionario, y acto seguido las enumeró.

-"¿Por qué entonces-insistió el periodista- también se habla de derrota?".

-"Porque -contestó su interlocutor- hay ocho buenas razones para considerar la posibilidad de una derrota".

Y, sin inmutarse, le detalló impasible cuáles podían ser.

(Visto e hiperenlazado de la Revista Historia y Vida nº 491)